Es curioso cómo a veces no percibimos ciertos detalles que son tan importantes para algunas personas. De ello he sido más consciente que nunca al entrar en la Tuna de Derecho de Almería, pues, especialmente en grupos como este, hay que poner mucha energía para conseguir todos los objetivos que nos marquemos y hacerlo con la mayor de las sonrisas, por muy grandes que sean las piedras que nos encontremos en el camino. ¡Buena escuela de vida es la tuna!

¿Alguna vez te has preguntado qué simboliza el traje de tuno? Bien es cierto que hay mucha historia tras el terciopelo de dicha vestimenta, pero quiero remarcar algo que me parece más relevante que cualquier dato relacionado con fechas y personajes: las telas contienen la esencia de quien lo lleva puesto, la cual no es otra que el reflejo del ESFUERZO y la ILUSIÓN por aprender un arte que dibuja sonrisas en tantos rostros y que, por triste que parezca, también molesta a quien no sabe apreciarlo.

Mi andadura musical con la Tuna comenzó en septiembre de 2014, después de que dos buenos amigos insistieran demasiado para que formase parte de ella. "Venga, hombre, vente. A ti te encantan los boleros y la Tuna de Derecho de Almería tiene mucho que ofrecerte. Ni te lo imaginas", me decía Jeebs, quien a día de hoy, después de algún que otro quebradero de cabeza, ha pasado a ser mi padrino en este grupo musical.


Al final lo consiguieron y me dejé liar, debido a una "encerrona" que me hizo uno de aquellos amigos, el cual tenía al otro de compinche - siempre lo veré así -; mi padre había sido tuno en Madrid, pero no pienses que yo tenía mayor interés en entrar en una agrupación como esta, dado que ya había estado diez años en la Coral San Agustín de Almería y no me encontraba con demasiadas ganas de empezar un proyecto musical de tal envergadura.

Imagina, me tuve que vestir de flamenco, soldado, tirolés y  Asterix mientras decidían cuándo imponerme el traje de tuno, por lo que ha habido todo tipo de reacciones en las personas que me miraban por la calle y eso me ha enseñado cosas que prefiero callar;  no sabía cuántos secretos guardaba el traje de tuno, ni tampoco tenía la más remota idea de la paciencia descomunal de la que ha de disponer un "pardillo" para empezar a ser novato, o sea, para formar parte de la tuna en la que desea estar. Hablando en plata, este, como cualquier novato que se precie, ha de ir tirando de todas las fundas e instrumentos de sus veteranos - doy fe - y soportar pruebas que en otro contexto no llevaría a cabo.

La tuna es una maestra excelente y es capaz de enseñar cosas que, como dice un famoso personaje de Blade Runner, jamás creeríais, pero gran parte de ellas te la seguiré contando más adelante. Mientras tanto, puedes ir aprendiendo algún bolero que quieras cantar conmigo y mis compañeros.

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