Llega un momento en el que dices “basta”, “se acabó” o “no puedo más”. Hasta entonces, aguantas carros y carretas, pero también disfrutas de las pequeñas cosas que suceden sin que lo hayas pretendido.

Llega un momento en el que te das cuenta de que la necesitas demasiado, en el que sabes que no va a estar cuando tú quieras, en el que eres consciente de que nada es sencillo, en el que sueñas y en el cual te engañas un poquito.

Llega un momento en el que miras su foto y no puedes dejar de pensar en ella. Ese instante por el cual barajas todas las posibilidades para estar a su lado, y te ciegas, por más que la gente te diga que no lo hagas.

Llega un momento en el que caminas por la calle y crees verla, en el que nada es como te gustaría – porque quieres estar a su lado - y en el que viajarías a cualquier parte, si ella te lo dijese.

Llega un momento en el que te despiertas y no está a tu lado. Llega un momento en el que corroboras lo mierda que es la realidad, pues no puedes tener sus besos y abrazos.

Llega un momento en el que sueñas con ella y te das cuenta de lo feliz que serías, si compartieses una vida con ella. Llega un momento en el que todas las canciones hablan de lo “vuestro” y piensas que todo podría ser como quisieseis.

Llega un momento en el que no hay decisiones a tu favor, en el que la vida se le viene encima y no deja que la ayudes. Llega un momento en el que no está dispuesta a que entres en su burbuja de cristal y tú te empeñas en entrar.

Llega un momento en el cual prefiere tenerte como amigo y no como algo más. Llega un momento en el que te odia, sin saber muy bien por qué, y en el cual te dice que no eres como ella pensaba…

Llega un momento en el que te gustaría no haber dicho “basta”, en el que es imposible no necesitarla, en el que no sueñas, en el no te engañas, en que el es inevitable no pensar en otra persona, en el que sabes que ya no vas a poder estar a su lado, en el que la sientes tan dentro que te duele, en el que ya no compras los billetes para ir en su búsqueda, en el que seguirán sin estar sus besos y abrazos, en el que las canciones te recuerdan aún más a ella, en el que ya no hacen faltan más decisiones que las de “se acabó”, en el que la vida se te viene a ti encima, en el que te haces de una coraza, en el que ya no podéis ser amigos, en el que sabes que siempre la amarás, en el que estará de por vida en tu recuerdo…

Ese momento que te habría gustado que nunca llegase…

2 comentarios

La vida no suele ser como a uno le gustaría, pero no hay que desesperar por ello. Hay que renovarse y dejar que tu yo pasado, con sus penas y sus quebrantos, quede atrás olvidado. Mudar la piel y renacer como un fénix para construirse una nueva vida... que probablemente tampoco acabe siendo como te apetezca y te obligue a repetir el proceso. Pero es la única forma de llegar a la meta. Es imposible acertar a la primera. El que no lo intenta, no progresa. Y el que no progresa y desespera, se queda atrás. Ánimo, tío, y sé fuerte.

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Gracias por los ánimos, tío. No te engaño si te digo que ahora estoy algo jodido por cierto tema, pero ya me encontraré bien cuando pase un tiempecillo ;)

Un abrazo!

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