“Malos tiempos para la lírica, pero también para el periodismo”, dice el empresario Antonio Domingo en la página que lleva su nombre. Razón no le falta. De hecho, en herramientas de microblogs - como Twitter - se está haciendo cobertura de la noticia por medio de enlaces, con cuentas con las que se buscan soluciones y que algunas son abiertas sólo y exclusivamente con ánimo de lucrarse por la situación económica por la que pasa el mundo.


Lo cierto es que todo está patas arriba. Los hogares comienzan a endeudarse con los bancos; los bancos dificultan el acceso al crédito y los comercios se ven obligados a cerrar; las empresas de comunicación chapan sus puertas; los trabajadores son despedidos o explotados hasta que les dicen que no pueden seguir con su labor; la gente no deja de hablar de la crisis económica y los precios bajan o suben de forma incontrolada.
A todo lo anterior hay que sumarle que la comunicación está saliendo perjudicada por culpa de la crisis y no lo digo porque yo vaya a dedicarme a informar – que también -, sino por el hecho de que en las portadas de los periódicos más reputados haya, desde hace ya casi un año, algún que otro titular en el que la economía es la actriz estrella del reparto. También lo afirmo porque – como he dicho antes - hay empresas de comunicación que, llegado un momento, se ven obligadas a cerrar y a decir adiós a lectores o telespectadores que hasta entonces les habían seguido fervientemente; y me refiero, entre otras muchas, a Localia y el diario Metro de Madrid, que se suman a la lista de víctimas de esta gran lacra que es la crisis económica.

Mientras tanto, ¿qué hacen nuestros representantes? Buscan paquetes de medidas que, ciertamente, terminarán en un trastero si vemos que no sirven de gran cosa. Bueno, ahora en serio, nuestros políticos están haciendo lo posible por solucionar la crisis económica – por cierto, es mundial y no se le puede echar la culpa a este y al otro -, aunque parece que tardan cierto tiempo en sentarse frente a frente para coser ese siete inmenso que se ha abierto en la sociedad. Esto último se debe, en gran parte, a las múltiples diferencias políticas que existen entre ellos.

Por tanto, pese a todo, es muy difícil mostrarse optimistas, pero siempre se ha dicho aquello de “al mal tiempo, buena cara”. ¿Por qué no intentamos sonreír? Pienso que lo mejor en este momento es tratar de explotar lo bueno que tenemos y hacerlo con idea de que las empresas se den cuenta de que seremos capaces de aportar nuestro pequeño grano de arena en este difícil momento por el que estamos pasando prácticamente todos los hogares del mundo. Yo comienzo hoy, ¿te apuntas?

1 comentarios :

Toc toc. Me encantó la manera de escribir de ¿Aaron? La manera y lo que dice, claro.

Me gustaron los poemas de Bukowski, sobre todo el primero. Por lo que dice y cómo lo has leído.

Evolutiva... Jajajaja a mí no me suena antiguo jajaja

Para una vez que se suelta Alex... no veas jajajaja. ¿Lo preferimos callado? jajajaja (qué mala soy cuando quiero :P)

La poesía de "Apreciar la mañana" es de Álvaro, Coldersmeinch en youtube. Que... en cuanto a tu pregunta sobre qué o cómo hago lo de los suscriptores... han crecido gracias a los destacados. Y, por cierto, van ¡¡3444!! :P

Y, por cierto, qué acierto conocernos :)

Alejandro me cae muy bien. Aunque no lo conozco en persona, claro. Su revista... espero que crezca y se extienda. Es una idea muy buena. Que por cierto, a ver si hago un "recopilatorio" sobre la revista y lo pongo en mi blog (parecido al que tengo de café de noche).

A ver si algún día podemos hacer un café de noche así, juntos y tomando café :D

Bersazos!!!

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