Te persigo,
como si fueses una sombra
que se aleja al observarme.

En cada rincón creo verte,
perdida, ajena,
lejos de este tiempo
que fue tuyo y mío.

Como gotas que se precipitan
desde el filo de la existencia
al vacío,
así vamos buscando
lo que no puede tenerse,
la libertad absoluta
en la que ninguno de los dos
dependemos de nada ni nadie.

El cemento rellena los huecos
de este corazón desquebrajadazo,
las calles se bifurcan
para jamás hallarnos
y este alma, que fue de dos cuerpos,
busca ahora su otra mitad,
aunque hoy más cansada
y sin esperanzas.

En el tiempo hallo desidias
que vuelan de un lado a otro,
como globos por un distante horizonte,
pero sé que,
por mucho que ponga la mirada
en un punto inalcanzable,
nuestros labios no rozarán nunca
la vida como una vez lo hicieron.

Como gotas
que caen consecutivamente
las unas sobre las otras,
hoy somos una inercia insoportable
de recuerdos que chocan
y no dejan ver
más allá de lo vivido.


Por J.D.Sánchez

1 comentarios :

Si tienes algún poema del sueño (o pesadilla) y quieres que lo lea el día 23 en el programa de radio que vamos a hacer baratillo joven creacción poética... mándamelo... ;) ¿Ok? Un besazo :)

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